lunes, 25 de noviembre de 2013

Advertencia a potenciales inversionistas extranjeros

Advertencia a potenciales inversionistas extranjeros

Domingo, Noviembre 24, 2013 | Por Miriam Celaya



LA HABANA, Cuba. noviembre, www.cubanet.org — A medida que avanzan las

construcciónes en la llamada Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM),

se intensifican los llamados a la inversión de capital foráneo por parte

del régimen cubano. Los medios de prensa gubernamentales aseguran que la

ZEDM ofrecerá una oportunidad excepcional a aquellos empresarios que se

animen a invertir sus capitales allí, en especial cuando en 2015 se

concluyan las obras de ampliación del Canal de Panamá, lo que

"convertirá a Cuba en un punto estratégico para el comercio marítimo"

debido a su particular ubicación geográfica.



El propio General-Presidente ha afirmado que esas inversiones se

desarrollarían en un marco jurídico especialmente creado para proteger

los capitales de las empresas y en un país caracterizado por una "gran

estabilidad" política y en lo social por "la seguridad y los bajos

índices de violencia", entre otras lindezas.



Un mercado virgen puede ser un cebo atractivo, y en décadas anteriores

no faltaron quienes creyeron oportuno asegurarse una tajada de la

economía cubana y estar en ventaja para el día después de los Castro.

Empresarios extranjeros con espíritu aventurero, o simplemente

aventureros urgidos de blanquear capitales dudosos, respondieron a los

cantos de sirena del régimen cubano.



Sin embargo, algunos de ellos han pagado un alto costo por la audacia de

negociar con la mafia verde-olivo, han sufrido pérdidas significativas o

simplemente han debido salir huyendo, dejando por detrás dineros y

haciendas, tras ser acusados de diversos cargos por parte de sus

"socios" insulares.



Pese a los limitados cambios que se han operado con la ascensión al

poder por Castro II, nada garantiza que esta vez el riesgo sea menor: la

crisis permanente de la economía cubana, el agotamiento del sistema

político y el creciente descontento social, unido a las complejas

relaciones del gobierno cubano con otros países de la región, entre

otros factores, no sugieren un marco muy prometedor para los inversionistas.



Historia de intervenciones





Existe una larga historia de intervenciones y confiscaciones contra las

propiedades e inversiones nacionales y extranjeras por parte de este

gobierno desde el inicio del "proceso revolucionario", cuando se

promulgaran las Leyes 890 y 891 en octubre de 1960. La primera dispuso

"la nacionalización mediante la expropiación forzosa de todas las

empresas industriales y comerciales, así como las fábricas, almacenes,

depósitos y demás bienes y derechos integrantes de las mismas", en tanto

la segunda –que transcendió como Ley de Nacionalización de la Banca–

declaró "pública la función bancaria", que en lo sucesivo solo sería

ejercida por el Estado "a través de los Organismos creados al efecto con

arreglo a las disposiciones legales vigentes" siempre y cuando éstas no

se opusieran a lo establecido por la nueva Ley (Gaceta Oficial de la

República de Cuba. Edición Extraordinaria – La Habana, Jueves 13 de

Octubre de 1960. Año LVIII – Tomo Quincenal Número XIX).



En virtud de dichas Leyes fueron expropiadas decenas de empresas cubanas

y extranjeras –fundamentalmente estadounidenses–, la mayoría de las

cuales no fueron indemnizadas. Por otra parte, el monto estimado de las

indemnizaciones estaba muy por debajo del valor real de las propiedades

confiscadas. Las cuentas y activos de dichas empresas depositados en

bóvedas de la Banca cubana fueron igualmente expropiados.



Los subsidios soviéticos



En las tres décadas siguientes los subsidios soviéticos y el comercio

con los países socialistas de Europa del Este sustituyeron casi de

manera absoluta la función de los capitales en la economía cubana y

aseguraron relativamente la economía interna y externa, hasta que el

desplome del "socialismo real" sumió a la Isla en la mayor crisis

económica de su historia.



Al desaparecer los factores que hacían posible la centralización de la

economía bajo el absoluto control estatal, el gobierno se vio forzado a

introducir elementos de la economía de mercado, permitiendo la

ampliación de la inversión de capitales extranjeros –hasta entonces muy

restringidos–, que tuvieron su mayor incidencia en el turismo y otras

esferas de los servicios.



A la vez, para los cubanos se restablecieron las licencias de negocios

privados (familiares) y otras formas de empleos por cuenta propia, que

casi habían desaparecido después de la "Ofensiva Revolucionaria" de 1968

–durante la cual se habían intervenido más de 50 mil pequeños negocios–

y tras el golpe demoledor asestado por F. Castro a los mercados libres

campesinos y al comercio artesanal privado, actividades éstas que habían

sido permitidas durante un efímero período de flexibilización en el

rígido centralismo del sistema en los años 80' y abruptamente

suspendidas a través de operativos represivos.



En los 90' también se desarrollaron a mayor escala las inversiones de

empresas militares cubanas en sectores estratégicos de la economía, como

el turismo, las comunicaciones y el transporte, que en la actualidad

controlan prácticamente todo el capital interno y las inversiones

extranjeras en Cuba.



Con el inicio de los amplios subsidios petroleros venezolanos desde el

año 2001, la autocracia militar cubana inició un retroceso hacia la

recentralización económica y aplicó reajustes al trabajo por cuenta

propia hasta casi asfixiarlo. También comenzaron a aplicarse cierres de

empresas de capital mixto, procesos judiciales contra inversores

extranjeros y atrasos en los pagos a los socios por la parte cubana,

incrementándose la deuda con los empresarios foráneos y desestimulando

así posibles inversiones futuras.



Source: "Advertencia a potenciales inversionistas extranjeros | Cubanet"

- http://www.cubanet.org/?p=53501

No hay comentarios:

Publicar un comentario